Bombas de insulina, sensores y Seguridad Social.

También, al igual que #AuroraTorralba , sigo impulsando que todos nos manifestemos reclamando este derecho que nos corresponde, y, a la larga, representa recortes de gastos importantes para nuestro sistema sanitario. Una diabetes bien controlada, previene complicaciones irremediables, y muy costosas!!. Ojalá esta petición se convierta en una realidad y “muy pronto”

Os dejo con Aurora Torralba:

Bombas de insulina, sensores y Seguridad Social.

Como algunos habréis leído y otros ya me habéis preguntado por distintos medios, mi experiencia con el Guardian 2 Link, el Enlite que junto con la bomba de insulina Minimed 640g forman elSistema Integrado con SmartGuard y monitorización continua de glucosa solo durará 64 días que terminarán el 15 de agosto.

¿Por qué solo estos días? bueno, esto es una prueba en la que me han dejado probar el nuevo sistema para poder contar mi experiencia, pero, desafortunadamente a día de hoy la Seguridad Social en España no cubre el gasto ni de sensores, los ahora tan sonados sistema flash ni ningún sistema de monitorización continua.

Bueno, con alguna excepción los sensores no se financian más que en unos pocos centros para casos especiales. Por ejemplo en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid para embarazadas o mujeres que lo planifiquen y otros casos muy inestables.

Antes que nada, os quería dejar un enlace a una interesante entrevista al Dr. José Ramón Calle hecha por la Fundación para la Diabetes con fecha 1 de mayo de 2008 que recoge algunas preguntas y respuestas que nos pueden ayudar.

 ¿Cuánto cuesta una bomba de infusión continua de insulina? ¿Están financiadas por la seguridad social? ¿En todas las comunidades autónomas? ¿Cuánto cuesta ponerla por privado?

El 19 de marzo de 2004 apareció recogida en el BOE una Orden Ministerial de una semana antes en la que se decía que todo paciente que precisara la bomba debía recibirla con financiación completa por la Sanidad Pública, incluyendo el material desechable, siempre y cuando un especialista avalara que el paciente cumplía la indicación. Por tanto, desde esa fecha ninguna Comunidad Autónoma puede alegar que no la cubre (con anterioridad ya la pagaban algunas Comunidades). La mayoría de las aseguradoras médicas también las cubren, aunque con el preceptivo informe del experto. Dado su precio, que varía según los modelos pero que superaría los 6.000 euros de entrada más un material desechable cuyo coste varía según el tipo y según el número de recambios que se precisen, pero que superarán fácilmente los 120 euros mensuales, lo lógico es buscar la financiación externa. Lo que sí varía en las diferentes Comunidades e incluso en hospitales de la misma Autonomía es el nivel de exigencia. Los trámites burocráticos varían, a veces son prácticamente inmediatos y otras más engorrosos. En bastantes centros se establecen listas de espera aunque una urgencia como un embarazo mal controlado debiera “saltarse” dicha lista.

 Dr. Calle, me gustaría saber en qué aspectos se basa un endocrinólogo o pediatra-endocrino para recomendar poner una bomba a un niño o adolescente y si dicho criterio es el mismo que utilizan todos los especialistas (endocrinólogos y pediatras-endocrinos) de España. Por otro lado, me gustaría saber si todos los Hospitales (públicos) de tercer nivel deben disponer obligatoriamente de equipos formados en bombas de insulina a los niños y adolescentes. Se lo pregunto porque en Canarias no hay, de momento, un sólo Hospital que haya puesto una bomba de insulina a un niño (sólo conozco un caso de un adolescente. Lo más común es colocarlo a adultos con tipo 1 y, sobre todo, a embarazadas con diabetes tipo 1). Muchas Gracias. Fran (Tenerife)

Las indicaciones generales son comunes para todos los países y, dentro de España, para todas las Comunidades Autónomas, pero luego se pueden interpretar de manera diferente. Visto en sentido amplio, prácticamente todo diabético tipo 1 sería candidato, ya que es raro que un paciente no sufra variaciones bruscas en sus niveles de glucemia, no tenga tendencia a subir el azúcar coincidiendo con el amanecer (el llamado fenómeno del alba), hipoglucemias en la madrugada,… Incluso los que tienen hemoglobinas glucosiladas por debajo de 7 muchas veces es a expensas de hipoglucemias que les bajan la media. Entre los distintos países varía enormemente el número de portadores: mientras que en Estados Unidos más del 20% de tipo 1 las lleva, en España apenas llegamos al 1%, también por debajo de la media europea, lo que hace pensar que están infrautilizadas. Si consideramos que si un paciente no cumple los objetivos con el tratamiento intensivo convencional el paso siguiente es la bomba, es evidente que los porcentajes no coinciden, ya que desgraciadamente son bastante numerosos los pacientes mal controlados. También es cierto que el paciente precisa estar bien entrenado y que debe hacerse al menos 3 ó 4 determinaciones de glucosa capilar (en una gota de sangre del pulpejo del dedo); al mismo tiempo, se precisa infraestructura; idealmente, debiera haber un teléfono de 24 horas atendido por expertos (médicos, además del teléfono de asistencia técnica) y consultas específicas para estos pacientes llevadas por profesionales entrenados, lo que no siempre es posible por la sobrecarga asistencial. En grandes ciudades es más sencillo formar grupos especialmente dedicados al tema, pero en sitios más pequeños muchas veces se prefiere derivar a un centro de referencia. En Canarias, en concreto, es cierto que no está demasiado extendido su uso y es apenas anecdótico en la edad pediátrica. Posiblemente sería preferible una coordinación con algún grupo de adultos. En Tenerife podríamos citar al grupo del Dr. Morcillo, del Hospital Universitario, y en Las Palmas al Dr. Boroná y a la Dra. Wagner, del Insular.

Recomiendo a todo el que esté interesado en ponerse a sí mismo o a algún familiar como pudieran ser niños o adolescentes la lectura de esta interesante entrevista. Os enlazo también eldocumento del BOE del 14 de marzo de 2004 sobre la Autorización para financiar con fondos públicos bombas de insulina y los criterios para su implementación.

Actualmente empiezan a surgir peticiones para incluir los nuevos avances dentro de la Seguridad Social, sería necesaria una revisión que incluyese estos sistemas y que además incluyera a todos los pacientes, no solo a los que lo precisen como medida en casos muy complicados o situaciones especiales.

Termino hoy con esta reflexión que espero que en el futuro se convierta en una realidad.

https://diabetesconhistoria.wordpress.com/

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